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2 ago 2007

REPRESENTACIONES ETNOGRÁFICAS. A FAVOR DE FRANZ BOAS


"El mundo es una juguetería... y es toda nuestra".
Bart Simpson





Entre la antropología y el arte, se ha dicho que debe haber una fuerte muralla, inquebrantable. Cuando se habla de representación, la antropología ha recorrido un largo y tortuoso trecho, convirtiéndonos todos, antropólogos y etnógrafos, formados o en formación, en perfectos onanistas; nunca hemos llegado a nada. Yo concuerdo con la idea de que uno produce para fertilizar... sin embargo, acá, unos eyaculan y eyaculan textos, información y conocimiento que se disuelve en una matriz estéril, se vienen afuera. Devenimos en conocimiento refundido en libros y tesis empolvadas por el olvido. Porque los antropólogos no sabemos de comunicación, no debemos saber de arte.

Ni somos artistas, ni somos actores ni modelos de fotografía, no somos bailarines, ni cineastas, ni fotógrafos. Somos antropólogos.





Este es Franz Boas, importante antropólogo de principios del siglo XX, quién un buen día decidió abandonar la pose de científico y adoptar la pose de modelo para un fotógrafo, representando algunas de las posiciones del Hamat’sa, una danza ritual importante para un grupo indígena oriundo de Norte América.

15 jun 2007

Anthropologie, la marca de la diversidad.

Yo, por lo pronto “ya me vi”. Si creía que mi carrera no es compatible con “el buen gusto”, ahora acepto que me equivoqué. También, en medio de la "etnopausia" y la pérdida de esperanza de tener un futuro fértil, he encontrado una buena opción para hacerme creer que la Antropología es, de hecho, un buen negocio.

Y para todos aquellos que creen que la Antropología es sinónimo de pirámides, huesos, piedras, momias y morralitos tipo Indiana Jones, aquí hay otro ejemplo de lo que la Antropología NO es. Aquí, la dotaron, otra vez, de lo único que no tiene: glamour. Y es un buen jalón de patas para todos aquellos antropólogos cuyos epitafios dicen: la antropología, en efecto, es la hija del imperialismo. Con excepción de Leví-Strauss, porque él todavía no tiene epitafio pero ya tiene marca.

Jesús Ortega, en su campaña a candidato para jefe de gobierno manejaba un slogan terroríficamente ilustrativo para este caso: “NADA NOS DETIENE”.






...la foto fue tomada por mi wey el Iván en San Francisco, especialmente para mi diversión.