Por ahí se dicen cosas como: “la que no enseña no vende”. Y a mí siempre me ha emputado que se diga eso, el problema es que ya comienzo a encontrar la extraña sabiduría mercantil que esa frase alberga y, de pronto, como si fuese una revelación divina, me acepté a mí misma una verdad emancipadora y me dije: “ ¡Momento, yo también quiero enseñar las chichis!”
Además, quiero ser alternativa y como el Sosa me dijo: “las chicas alternativas también tienen su deseo de encuerarse” entonces decidí llevar mi desnudez y la pornografía un paso más adelante.
En el meollo de un escenario musical vasto pero a ratos estéril, como el de hoy en día, ya cualquiera tiene lugar pero no todos tienen talento. Lo que esta en juego para la música popular ahora es la trascendencia, hacerse un hueco en la memoria histórica. Y quizá tenemos la historia tan en las narices que nos es difícil mirar hacia delante. Esta en el aire la convicción de no apostar por nadie en el terreno musical, porque en efecto, no todo esta bien hecho, porque vivimos momentos desechables, como la música en la actualidad. Estamos plagados de one hit wonders. Sin embargo, en medio de este escenario devastado por tanta posmodernidad está una mezzo-soprano inglesa que resulta ser una pantera al lado de las gatitas (como Lilly Allen) que la escena Indie a alcahueteado.
Lilly Allen y Amy Winehouse comparten productor, la diferencia es que, con un timbre completamente vintage y un estilo muy bien trabajado, la segunda si merece tener el lugar que se está ganando. Suena a las grandes ligas, a aquellas voces virtuosas que nunca más volvimos a escuchar. Parece que sus discos los toca un fonógrafo en pleno siglo XXI. Aun así, no es un reciclaje sonoro, es, en resumen, una reinterpretación, una apropiación del sonido exquisito de las madres de la música contemporánea aplicado a la actualidad. Aquella candidez se funde ahora con la agresividad, se le perdió la inocencia a la tremenda voz que tiene esta mujer.
Amy Winehouse es la nueva femme fatale, es osada, comprometidamente desconsiderada y desafanada, se refleja en su aspecto y en la atmósfera de su música; desde el color de su voz pasando por sus letras que hablan con desvergüenza de autodeterminación. Esto son los nuevos bríos de la música popular: Letras sólidas, intrépidas, melodías complejas ejecutadas por una voz nostálgica pero vanguardista; sabe de arreglos, sabe de música, sabe lo que esta haciendo. Es pura fuerza endometrial. Sin gritos, ni pretensiones, ni escándalos.
Señoras y señores, sean testigos del nacimiento de una verdadera Diva.
You are a Feminist! You are dismantling the patriarchal structure of the university (good luck), railing against androcentric texts, and generally dancing through the minefield. No, you haven't necessarily shaved your head, but grrl power means a lot to you. You WILL have a career! You know how to use your sexy savvy and your sharp mind like weapons. Men fear you, even as they are fascinated by you. Go you! Take this quiz!
You love psychoanalytic theory! No one really wants to talk with you because they know you're thinking about sex all the time, and it's creepy. You are finally over your Oedipal complex and ready to let loose your ideas on Academe! Of course, this might mean you're stuck in the oral stage...or perhaps you'd rather keep your ideas to yourself, and are still in the anal stage? What the hell is wrong with you, anyway? Take this quiz!